Reseña | El club de los poetas muertos

8/27/2016

Título: El club de los poetas muertos.

Autor: Nancy H. Kleinbaum con guion original de Tom Schulman (1989).

Año de publicación: 1990.

Páginas: 215.

Editorial: Touchstone Pictures.

Género: Drama.

 

NOTA: Originalmente esta es una película de 1989 dirigida por Peter Weir y protagonizada por Robin Williams, la cual luego fue escrita en forma de novela por Nancy H. Kleinbaum con el guion original de Tom Schulman, el libro fue publicado en el año 1990.

 

 

 “Cuando esperan la presentación del nuevo profesor, éste les pide que salgan del salón y en el pasillo les señala un poema que Walt Whitman le dedicó al presidente Abraham Lincoln: Oh capitán, mi capitán. De repente, les señala una orla de la primera generación de estudiantes del colegio y les dice que ellos no entendieron el concepto del carpe diem y que ahora, desde el más allá, piden a los nuevos estudiantes que no pierdan lo que no podrán volver a recuperar: el tiempo.

En clase, el profesor les pide que observen el gráfico de coordenadas que la introducción del libro utiliza para definir la poesía, y él lo califica como «basura» y les dice que arranquen esa página, pues su concepción de poesía es que no tiene estructura, ni normas. Sólo crea y piensa en algo, dale el énfasis que necesitas y rompe esquemas”. (Wikipedia, “Dead Poets Society” 2008)

 

Neil Perry: Un joven soñador y entusiasta. Desea ser actor, pero se siente mal por el hecho de que a su padre no le importe lo que él quiera o piense.

 

John Keating: Un hombre lleno de ganas de vivir. Su peculiar forma de dar clase atrae mucho la atención de sus alumnos. Su lema es Carpe Diem, aprovecha el momento.

 

Todd Anderson: Es un chico tímido que ha desarrollado una gran inseguridad sobre sí mismo, sus padres no le prestan atención dejándolo de lado y mirando más a su hermano mayor.

 

Knox Overstreet: Un alumno poco decidido que aprende una valiosa lección de la vida con lo que pudo ser su primer amor. Definitivamente consigue su objetivo: Una cita con la chica de sus sueños, Chris.

 

Charlie Dalton: Un chico creativo y algo loco que no le importa lo que digan de él, tomando riesgos bastante grandes y recitando poemas para enloquecer a las chicas se gana el respeto y la confianza de sus amigos.

 

Richard Cameron: Es cobarde y miedoso, siempre en contra de las ideas de sus amigos y los ideales del Sr Keating.

 

Sr. Perry: Un hombre dictador y egoísta que solo le importa lo que pueda pensar la gente de él y su familia.

 

Sr. Nolan: Es el director de la escuela. Es un hombre que exige duramente que se cumplan las reglas del centro. En todo momento sus ideas van en contra de las de Keating.

 

 

Opinión personal:

 

Este libro y la película tienen grandes enseñanzas para todas las personas de todos los lugares del mundo y todas las edades. Cuando estaba leyendo el libro llegué a usar la frase “estoy leyendo la película” para describirlo.

 

Me gustó la narración sencilla y rápida que usó Kleinbaum para hacer novela una película. Aunque miré primero el filme (Gracias Iscar Tovar por la recomendación) y luego leí el texto, no quedé insatisfecha por ninguna de las partes, lógicamente tienen sus pequeñas diferencias, pero no son tan grandes como para terminar odiando uno de los lados.

 

Carpe Diem es la frase usada por el Señor Keating para motivar a sus alumnos a vivir el presente, mostrándoles otro camino muy distinto al que tienen, lleno de reglas y patrones de vida. La idea que plantea el Señor Keating es que cada alumno pueda pensar por sí mismo, creando personas con caracteres individuales, llenos de pasión por la vida, las experiencias y la poesía.

 

El Señor Keating fue un capitán guiando a sus alumnos a cambiar el mundo, nunca dejar de soñar, ser inconformistas, encontrar su pasión, elegir bien sus palabras, seguir su propio camino, cambiar su punto de vista sobre la vida y mucho más; he allí donde se introduce el poema de Walt Whitman ¡Oh capitán! ¡Mi capitán!.

 

El sr Nolan es todo lo contrario al sr Keating, prefiere seguir las reglas, los patrones y las formas clásicas de enseñanza creando así a los mejores estudiantes para las mejores universidades pero sin motivación por la vida, las experiencias y la poesía. Es de carácter fuerte, estricto y exigente con sus alumnos. La creatividad no es parte de él; siendo este el típico humano que se conforma con seguir el sistema, las reglas y no exprimirle el jugo a la vida conformándose con una existencia monótona, vacía, llena de infelicidad y sin motivaciones para vivir.

 

La historia no solo refleja la lucha del sistema vs el ser humano libre. Si no que también hace hincapié en esos padres que desean hacer la vida de sus hijos según sus gustos personales sin llegar a importarles lo que estos piensen, cayendo en la manipulación y obligándolos a hacer lo que desean solo por el placer de tener al mejor hijo o el hijo estrella. También podemos ver a ese otro tipo de padres que eligen a un hijo sobre el otro, solo porque uno es más dedicado en ciertos aspectos de la vida que ellos encuentran satisfactorios ante la sociedad, llegando al punto de que su segundo hijo se sienta abandonado y rechazado por sus padres.

 

«Coged las rosas mientras podáis

veloz el tiempo vuela

la misma flor que hoy admiráis

mañana estará muerta»

Poema de John Keating.

 

Los poemas son geniales y tiene muchas líneas bastante buenas que pueden llevarte a cuestionarte tu vida. Realmente es una historia conmovedora que puede llegar a muchos corazones. El hecho de exprimirle el jugo a la vida es lo más importante que podemos hacer los humanos “Para no descubrir, a la hora de mi muerte, que no había vivido…”.

 

Los momentos de humor son únicos, dándole a la historia un aire despreocupado y feliz, pero sin dejar de lado el interés de vivir el presente y no rendirse nunca ante los sueños y pruebas de la vida.

 

«—Un hombre no está muy cansado, está agotado o extenuado. Y no digan ustedes «muy triste», sino... —Hizo chasquear los dedos y apuntó a un alumno.

—¿Taciturno? —aventuró el muchacho.

— ¡Bravo!—aprobó Keating—. El lenguaje se ha inventado por una sola y única razón, señores. ¿Cuál es?

Se inclinó hacia Todd, que estaba sentado en la primera fila. Pero como el chico parecía implorarle con la mirada se volvió hacia Neil.

—¿Para comunicar, señor?

—Error. Para seducir a las mujeres. Y en esta empresa la pereza no tiene cabida. Ni tampoco lo tiene en sus redacciones.

Una explosión de risa agitó a la clase.»

Lo bueno: Una historia conmovedora que hace pensar al lector en la realidad y que el conformismo es parte de patrones que nos llevan a una vida.

 

Lo malo: Creo que la escritora pudo haberle metido algo más a la historia y no me refiero al hecho de más drama, si no al hecho de que pudo haber contado algo más de los personajes o haber hablado más sobre sus sentimientos.

Fel Valderrey

Twitter: @felyeni

Tucupita, Venezuela.
20 años.
Estudia Ingenierías de sistemas.

 

Se define como una lectora por gusto, amor, pasión y algo lenta. Le gustan los libros de suspenso, zombies, drama, psicosis, pero se adapta a cualquier lectura. Le gusta también la poesía y los cuento.

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